¿Que metodología deben adoptar los ejecutivos para aprender otro idioma?

  • Los profesionales que desean potenciar su línea de carrera deben aprender a hablar inglés, pero es necesario adoptar la metodología que mejor se acomode a sus necesidades.

Zoom Empresarial.- Estudios aseguran que en el Perú solo el 2% de la población habla inglés. Esto quiere decir que 640 mil peruanos en promedio hablarían el idioma de un total de más de 32 millones, por lo tanto, más de 31 millones de peruanos no hablan esta lengua. Así mismo, según el English Proficiency Index (índice de dominio del inglés) del mes de Octubre del 2019, el Perú se encuentra en el puesto 58 a nivel mundial de un ranking de 100 países, atrás de Argentina, Uruguay, Chile, Paraguay y Bolivia.

Metodología personalizada

Guillermo Montoya, gerente general del Centro de Idiomas Learning On The Go (LOTG), señala que un ejecutivo valora mucho la personalización de sus programas para aprender inglés. “En temas de metodología en realidad se pueden usar varias para cada caso, e incluso hacer un mix de metodologías para poder lograr mejores resultados”, señala Montoya. Lo importante es que el ejecutivo vea que realmente está aprendiendo y que puede usar el inglés que está estudiando en su día a día y en el trabajo. “El trabajo de adecuar el programa al perfil de aprendizaje del alumno hace que ellos consideren relevante sus estudios y de esta forma su filtro emocional contra el inglés baja y eso permite que el aprendizaje fluya”, asegura el representante de LOTG.

Antes de empezar

Montoya, asegura que para estudiar inglés se deben de tener en cuenta 4 puntos.

1.- Asesoría idónea, es decir, que sean profesionales en educación los que desarrollen el diagnóstico en un contexto actual. Cada persona tiene diferentes necesidades con el idioma y lo aprende por motivaciones diversas. Esto es algo crucial al momento de definir el tipo de programa a estudiar, pues no es solo aprender el idioma en el instituto o estudiar con nativos porque es lo que supuestamente funciona mejor, sino tener un verdadero diagnóstico de necesidad para poder así aprovechar al máximo las sesiones y obtener los objetivos que tenemos trazados con el idioma.

2.- Enfocarse en lo que requiere del idioma. Muchas entidades ofrecen las metodologías “ganadoras” que aseguran resultados para todos los casos. Eso puede ser, hasta cierto punto, verdadero, pero uno no puede asegurar que un sistema va a funcionar con todos por igual pues cada alumno es distinto. Si el alumno, con una asesoría adecuada, define bien lo que requiere entonces la metodología será aquella que funcionará mejor en su caso.

3.- Tener en cuenta el seguimiento académico que es algo en lo que mucha de la oferta actual falla. La entidad que se escoja debe de tener un programa de evaluación y seguimiento que se pueda adaptar a cómo se va evolucionando. La idea no es acabar el libro, sino el de asegurarnos que se está aprendiendo.

4.- Compromiso de la entidad con el aprendizaje del idioma del alumno sería el cuarto punto clave. Uno hace las cosas porque le gustan y eso se debe evidenciar en la entidad que se elija. Las personas que se hagan cargo de un proyecto educativo deben ser profesionales en educación pues así se evidenciará el interés en querer ayudar a mejorar el dominio del inglés.