B89 se compromete a promover la inclusión financiera por medio de la innovación digital

¿Por qué el acceso masivo a las finanzas es un asunto clave para el desarrollo del Perú en los próximos años?

Especialistas y académicos han llegado a un consenso cuando se habla de crecimiento económico: un país más inclusivo es posible por medio del acceso a productos financieros, ya que estos pueden aumentar el potencial productivo de los trabajadores y microempresarios. También resulta en la posibilidad de consumo e inversión de las personas.

En ese sentido, una nueva generación de fintechs busca atacar el problema con soluciones innovadoras. Una de ellas es B89, la cual se propone contribuir por igual en los frentes de inclusión financiera digital y educación financiera digital.

“Estos dos conceptos se unifican cuando los usuarios cuentan con productos financieros en sus dispositivos digitales. En el Perú hay una gran parte de la población no incluida financieramente y en la mayoría de casos con bajo nivel de educación financiera, este representa una gran oportunidad para ofrecer productos que reduzcan la fricción”, señala José Boggiano, jefe de Finanzas Inclusivas de B89.

El factor informal

El país creció sostenidamente durante los últimos veinte años en diversos frentes. Sin embargo, el acceso a los servicios financieros no fue uno de ellos. El caos que se generó cuando el Estado quiso entregar bonos a las personas más necesitadas desnudó una realidad que, si bien era sabida, no había sido atacada con la energía que se requiere. Estamos hablando de la alta informalidad de la fuerza laboral

Uno de los problemas centrales fueron que, según cifras del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), a finales de 2019, solo el 42.2 % de la población de 18 años de edad a más tenía alguna cuenta en el sistema financiero, según el (INEI).

Se estima que el 75% de la población económicamente activa (PEA) son trabajadores informales. Si a ello se le suma baja conectividad de internet en el territorio nacional y poca penetración de servicios financieros, el coctel está servido.

Avalancha digital

La vía que se ha planteado es a través del Smartphone. Los usuarios de estos dispositivos son la oportunidad que las fintech miran con interés. A pesar de que 2020 fue un año duro en lo económico, ha logrado finalmente que muchos vuelquen su interés hacia lo digital. Los apps digitales se han convertido en la punta de lanza de un sector que pide a gritos transformación.

Ahí es donde las fintechs están utilizando toda su tecnología. Para ellas, el teléfono es el arma que permitirá a más personas que viven en zonas rurales estar incluidos en el sistema financiero. De esa manera, se ayudará a generar historial crediticio, y finalmente poder tener financiamiento a tasas de interés competitivas.

Para Boggiano, la visión de una fintech como B89 es ser aliados de la tecnología para brindar soluciones financieras que permitan ayudar a los peruanos a educarse financieramente, ser justos con sus clientes y, sobre todo, transparentes y cercanos.

Estos esfuerzos se suman al Plan Estratégico Multisectorial (PEM) de la Política Nacional de Inclusión Financiera que está desarrollando el Estado peruano. La meta del PEM para el 2030 es concretar la cobertura total del sistema financiero, que el 75 % de la población adulta posea alguna cuenta y que, al menos, el 43 % disponga de algún crédito con baja probabilidad de incumplimiento. Es ahí donde las fintechs jugarán un partido decisivo.