Consejos para fortalecer vínculos entre padres e hijos adolescentes

Muchos padres se preguntan cómo pueden mejorar el vínculo con su hijo adolescente porque no logran relacionarse en forma adecuada. La adolescencia es una etapa de la vida muy especial en la que el individuo enfrenta nuevas situaciones y emociones y en la que resalta el crecimiento físico y mental.

La psicóloga Carmen Bravo de Rueda, de la Clínica Ricardo Palma, explica que es fundamental que los papás comprendan que su hijo se encuentra en una fase intermedia: ya no es un niño pero tampoco un adulto y no debe ser tratado como tal. 

El púber está pasando por un periodo complicado en el que se cuestiona si es aceptado o rechazado, quién es y quién quiere ser. Además, desea probar experiencias diferentes, desconocidas, pues está elaborando su identidad e incluso se plantea el sentido de la vida.

Los adultos deben esforzarse por entender que esta etapa es trascendental para el menor; ya que tiene un sinfín de dudas y puede cometer numerosos errores. Por ello, necesita padres estables y cercanos en los que pueda apoyarse sin temor a la crítica o al castigo.

Es importante que los progenitores evalúen su actitud. Muchas veces tratan de oponerse incluso con castigos a las ansias de sus hijos de salir a reunirse con amigos o negarse a realizar las tareas del hogar.  Sin embargo, ambas actitudes los van a ayudar en su vida futura: los amigos los preparan para desenvolverse en sociedad; mientras que negarse a las tareas les enseña a rechazar circunstancias que no le gustan y a no ser una persona pasiva. 

La especialista subraya que los papás deben ser firmes, amorosos, asertivos, deben escuchar la forma de pensar y los sentimientos de su hijo. Pueden intentar convencerlo, negociar o hacerle ver las consecuencias de sus acciones, pero nunca forzarlo.

NO DAÑE LA CONFIANZA

Evite cometer estos errores para que la relación con su engreído no se deteriore:

Quítese la idea de que la adolescencia es un capricho o un acto de rebeldía. Es una etapa compleja en la vida de cualquier ser humano.

No imponga castigos fuertes o límites inflexibles a su hijo, tampoco se burle de él o de ella. Recuerde que, está aprendido a desarrollar habilidades y destrezas en todos los ámbitos sociales y es clave que tenga una buena autoestima.

No sea una madre o un padre muy permisivo o aquel que quiere enseñarle cómo es la vida y lo incentive a tomar  juntos, a pelear o a relacionarse con personas del sexo opuesto, etc., mencionando que es mejor que sea usted que le “enseñe a ser hombre”.

Lo mismo ocurre con las adolescentes: o les prohíben salir con amigas o les enseñan a maquillarse, vestirse coquetamente, etc. Lo ideal es guiar, apoyar y acompañar, dejando que ellos vayan aprendiendo con los errores que esto pueda conllevar y corrigiéndolos cuando sea necesario.

Aproveche este verano para generar una conexión especial con su hijo. No será sencillo, pero con un poco de constancia y mucho amor pueden desarrollar un vínculo especial que durará toda la vida.