Siete mitos y verdades sobre la educación sexual integral en las escuelas

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  • Conoce los mitos más difundidos sobre la educación sexual integral (ESI) que han calado en la sociedad y atentan contra el derecho de los estudiantes a recibir una educación de calidad.

A puertas de conmemorar el Día del Maestro, es fundamental reconocer el rol de los docentes para promover la educación sexual integral (ESI) en las escuelas, un derecho y una herramienta que permite a los estudiantes adquirir conocimientos, aptitudes y competencias para cuidar su salud, desarrollo pleno y contribuir a la sociedad.  Sin embargo, existen opiniones y posiciones adversas sobre la ESI que comúnmente se basan en mitos o en interpretaciones erróneas de la realidad que no tienen sustento.

Para desmitificar estas ideas y noticias falsas sobre la ESI, que atentan contra los derechos de niñas, niños y adolescentes, en Inppares nos preocupamos por capacitar adecuadamente a los docentes para que lleven información veraz y sustentada científicamente y de acuerdo con su edad y grado académico sobre educación sexual a estudiantes. Es así que, instalamos la primera red de docentes del Perú en defensa de la ESI, quienes provienen de diversas regiones y entre sus objetivos está combatir los mitos que impiden brindar una educación de calidad”, indicó Irma Ramos directora ejecutiva de Inppares.

Entre los mitos y fake news que los docentes deben derribar desde las aulas, se encuentran:

Mito 1Propone las relaciones sexuales a edad temprana.

¡FALSO! Se ha comprobado que la educación sexual, dentro o fuera de la escuela, no aumenta la actividad sexual, ni los comportamientos sexuales considerados de riesgo ni las infecciones de transmisión sexual. La ESI se basa en contenidos científicos, actualizados y apropiados para cada edad. De acuerdo con la Unesco, el 40% de adolescentes que recibieron ESI retrasaron el inicio de las relaciones sexuales o lo practican con protección.

Mito 2:Promueve la homosexualidad

¡FALSO! La ESI habla sobre identidad de género u orientación sexual en la escuela, sin determinar la sexualidad de las personas. Enseña a no discriminar y a valorar la diversidad en línea con la legislación nacional y tratados internacionales.

Mito 3: Está “en contra de los varones”

¡FALSO! Contribuye a la equidad con enfoque de género a partir del análisis y superación de estereotipos asociados a «lo femenino» y «lo masculino». Permite que todas las personas se desarrollen en la sociedad de manera consciente y autónoma.

Mito 4:Deja afuera a las familias.

¡FALSO! La ESI da a las familias un rol privilegiado como núcleo promotor y protector de derechos de las niñas, niños y adolescentes, y reconoce su derecho a estar informados y mantener un diálogo fluido con las escuelas pues tienen una responsabilidad compartida en el proceso educativo.

Mito 5:Va en contra de los valores.

¡FALSO! La ESI apunta a que niños y niñas puedan identificar, expresar, reflexionar y valorar las emociones y sentimientos vinculados a su cuerpo y autocuidado, al mismo tiempo que se promueven valores como el amor, la inclusión, la solidaridad, la responsabilidad y el respeto a la intimidad propia y ajena.

Mito 6Adoctrina con «ideología de género».

¡FALSO! Trabaja en el reconocimiento de la igualdad de derechos, con una mirada integral, para que chicas y chicos asuman una vida plena. No impone nada: se abre hacia el respeto de la igualdad de derechos sin discriminación, ni violencia.

Mito 7: Invita a los estudiantes a usar ropa «del sexo opuesto para simular serlo» y a hablar con «lenguaje sexual» en el aula.

¡FALSO! La ESI propicia contenidos progresivos, de acuerdo con la edad de las y los estudiantes, promueve el autocuidado y autoconocimiento, con el uso de lenguaje científico, denominando a cada proceso, órgano o sistema, por su nombre.

Al destapar estos mitos, Inppares contribuye a defender el derecho de las niñas, niños y adolescentes a recibir una educación de calidad y prevenir el índice de embarazos adolescentes, violencia sexual y escolar, así como las infecciones de trasmisión sexual, además de contribuir a su salud integral.