
- En el Perú, miles de familias aún enfrentan desafíos para acceder a agua potable segura, un recurso esencial para la calidad de vida y el desarrollo de las comunidades.
- Un proyecto en comunidades de Santa Eulalia, en la cuenca alta del río Rímac, contribuye a mejorar el acceso a agua potable en una zona clave para el abastecimiento de Lima.
La cuenca alta del río Rímac, fundamental para el abastecimiento de agua de Lima, Callao y Huarochirí, es también una de las zonas donde diversas comunidades rurales enfrentan dificultades para acceder a este recurso de manera continua y confiable. Factores como el aislamiento geográfico, la infraestructura limitada y la variabilidad estacional evidencian una brecha que impacta directamente en la calidad de vida de las familias.
En este contexto, iniciativas que contribuyen a mejorar el acceso a agua potable adquieren una relevancia aún mayor. Tal es el caso de un proyecto de infraestructura hídrica implementado por Fundación Aliarse y el Instituto del Diálogo (IDD), con el apoyo de The Coca-Cola Foundation, que viene aportando a cerrar estas brechas en el distrito de Santa Eulalia, en comunidades como Huayaringa Alta, Los Ángeles, Portada de Huayaringa, San Pedro de Mama Alto y San Pedro de Mama Baja.
Ubicado en una zona estratégica para el abastecimiento de agua de millones de personas, este proyecto no solo mejora el acceso en comunidades específicas, sino que también pone en evidencia la importancia de fortalecer soluciones sostenibles en territorios clave para el sistema hídrico del país “Este proyecto impacta directamente en la salud, seguridad y calidad de vida de las familias, especialmente de las mujeres, que ahora pueden dedicar menos tiempo a recolectar agua y más a actividades productivas y familiares. Es un claro ejemplo de cómo la infraestructura, combinada con el involucramiento comunitario, puede transformar realidades”, explica Erika Collado Monzón, Gerente General del Instituto del Diálogo.
En el marco del Día Mundial del Agua, este 22 de marzo, este caso pone en evidencia la importancia de seguir avanzando en el acceso a agua potable en zonas clave para la seguridad hídrica del país.
Contribuyendo a mejorar el acceso al agua
El proyecto incluyó la construcción y ampliación de un reservorio, incrementando su capacidad de 9 a 32 metros cúbicos; la implementación de un sistema de captación de agua, un muro de contención, cisternas de almacenamiento y la recuperación de seis manantiales naturales. Además, se realizaron trabajos de limpieza y desinfección de pozos artesanales, instalación de sistemas de cloración y rehabilitación de líneas de conducción, mejorando la eficiencia del sistema y reduciendo pérdidas en la red.
Los residentes participaron activamente en faenas comunales, sesiones de capacitación y en la toma de decisiones del proyecto. Además, se promovió un enfoque inclusivo que facilitó la participación de mujeres en espacios técnicos y de liderazgo, contribuyendo a fortalecer el tejido social de las comunidades.
“Estamos profundamente agradecidos con The Coca-Cola Foundation y todos los aliados locales por hacer realidad este proyecto. Lo que lo hace aún más significativo es que fue co-creado con la comunidad. En Santa Eulalia vemos cómo la participación, el liderazgo y el compromiso local pueden convertir una iniciativa en un verdadero motor de cambio. Sin duda, nos recuerda que cuando trabajamos con propósito, nos acercamos al país que todos queremos”, expresa Juan Sebastián Jiménez, director senior de Asuntos Públicos, Comunicación y Sostenibilidad de Coca-Cola Perú.
Este tipo de iniciativas reflejan cómo el trabajo articulado entre distintos actores puede contribuir a mejorar el acceso a agua potable y generar un impacto positivo y sostenible en las comunidades.
“Esta iniciativa es un claro ejemplo de cómo las alianzas intersectoriales pueden generar impactos tangibles en la calidad de vida de las personas. Nos enorgullece contribuir al desarrollo comunitario garantizando el acceso al agua en condiciones óptimas de cantidad, continuidad y calidad. Creemos que este recurso es esencial para el bienestar y la equidad”, concluye Carolina Reyes Rivero, directora de Medio Ambiente y Cambio Climático de Fundación Aliarse.
