Electromovilidad: la ruta hacia el futuro sostenible

La electromovilidad ha evidenciado, incluso en su etapa de adopción, un rápido crecimiento en América Latina, y Perú no ha sido la excepción. La región tiene una de las matrices eléctricas más limpias del mundo, con un 60% de capacidad instalada proveniente de energías renovables, superior al promedio mundial, de acuerdo con la Comisión Económica para América Latina (CEPAL).

A nivel local, se evidencia que desde hace unos años hay esfuerzos y propuestas de soluciones para la movilidad eléctrica como el Ingreso de vehículos eléctricos e híbridos. Asimismo, el gobierno ha ido articulando acciones para mejorar la eficiencia en el sector transporte a través de la promoción de la electromovilidad.

Acciones puntuales como la implementación de una infraestructura de recarga y suministro de energía para coches eléctricos en el país en este 2022 favorecen el panorama, y promueven a que esta tendencia aumente en los próximos años debido, en parte, a la progresiva reducción del coste de las baterías y a la voluntad de la sociedad en promover hábitos más eco amigables. 

En ese sentido, es importante comenzar a destacar las ventajas de la electromovilidad, las cuales apuntan, de acuerdo al Ministerio de Energía y Minas, a contribuir con un mejor uso de las energías renovables, reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero, optimizando la calidad del aire, reduciendo enfermedades y permitiendo aprovechar la sobreoferta de capacidad eléctrica en más de 50%, lo que beneficia a las empresas distribuidoras y a miles de peruanos al contar con una energía más limpia en beneficio del ambiente.

Esto si se considera que, por ejemplo, según el Instituto de Políticas de Transporte y Desarrollo, los automóviles particulares generan el 18% de las emisiones de CO2, principal gas causante del efecto invernadero, convirtiendo a la electromovilidad en una de las claves en el proceso de descarbonización.

Finalmente, optar por este tipo de soluciones mejorará la eficiencia del sector transporte y con ello, convertir al Perú en un país más moderno y sostenible para las generaciones futuras, teniendo como responsabilidad sectorial la reducción de 12.2 millones de toneladas de CO2 para el 2030, lineamiento del Plan Energético Nacional al 2025.