Bioimpresión 3D: innovación científica como alternativa para el trasplante de órganos en el Perú

  • En nuestro país está tecnología aportaría soluciones a necesidades en el sector salud como la falta de injertos de piel y donación de órganos.

En Perú, dos a tres pacientes mueren al día esperando algún órgano o tejido. De acuerdo a cifras de ESSALUD, nuestro país es el penúltimo en Latinoamérica en cuanto a la tasa de donación de órganos, con un 2.3% por cada millón de habitantes. Frente a esta situación, la tecnología y la ciencia se abren paso como alternativa en proyectos como la bioimpresora 3D, que viene registrando avances valiosos para la investigación, teniendo como resultado el logro de la reproducción natural de células en prototipos impresos en material orgánico (como piel, narices, orejas e incluso cartílagos) y posibles trasplantes de órganos.

En Perú, desde hace cinco años, la Universidad de Ingeniería y Tecnología (UTEC) viene realizando proyectos de investigación y explorando en el campo de ingeniería de tejidos tras la adquisición de la primera bioimpresora 3D en Perú. En el caso de los trasplantes de órganos el director de la carrera de Bioingeniería en UTEC, Julio Valdivia Silva, explica que, si bien los últimos órganos impresos han sido utilizados para pruebas farmacológicas, el mayor reto para lograr un trasplante es la vascularización, lo cual se traduce en fabricar los vasos sanguíneos dentro del órgano.

“Todo órgano requiere muchos vasos sanguíneos y generar ese árbol pequeño dentro es un desafío grande, eso ha retrasado la impresión de órganos para uso clínico a nivel mundial. En la actualidad, lo que estamos haciendo es la impresión de piel, hueso y cartílago. Estamos trabajando y ayudando a niños quemados y personas accidentadas”, explicó el director de la carrera de Bioingeniería en UTEC

El campo de la bioingeniería que podrá salvar vidas

Si damos una mirada al pasado, en el 2001, el científico peruano Anthony Atala fue el primero en imprimir una vejiga en 3D y tras esa gran hazaña fabricó un pequeño riñón. Otro caso particular fue en el año 2010 con la empresa Organov, que elaboró el primer vaso sanguíneo y, posterior a ello, otras instituciones han desarrollado un hígado, pulmón, y un pequeño corazón, sin duda todas estas pruebas de impresión ayudarán en gran medida a la investigación en la ciencia y la medicina. 

Actualmente, la facultad de Bioingeniería en UTEC cuenta con esta tecnología en su laboratorio, con la finalidad de que sus estudiantes entiendan la compatibilidad de materiales, comprensión de la biología celular y molecular, el comportamiento de los tejidos y las condiciones idóneas de esterilidad. “Tenemos una impresora de tejidos que es la única en Perú y estaremos adquiriendo una más interesante y grande. Además, estamos creando convenios con empresas que trabajan en impresiones 3D en Estados Unidos”, finalizó Julio Valdivia Silva, director de la carrera de Bioingeniería en UTEC.