Día internacional de la mujer: La importancia de cerrar las brechas de género 

Por cada 100 soles ganados por un hombre, una mujer con las mismas calificaciones o habilidades gana 71 soles. Con el fin de terminar con las brechas salariales y académica es importante promover la mayor participación femenina en carreras que antes eran exclusivas de los varones.  

A puertas de celebrarse el próximo 8 de marzo el Día internacional de la mujer es oportuno que desde el Estado, sector privado y sociedad se trabaje de manera articulada para seguir empoderando a las mujeres y cerrar las brechas de género en el país.  

“Mejorar la igualdad de género contribuye a la reducción de la pobreza, aumenta el crecimiento y la productividad, asegura que las instituciones sean más representativas y se traduce en mejores resultados para las generaciones futuras. Por eso, desde Zegel-Ipae e Idat estamos enfocados en promover la igualdad profesional de género e incentivamos a las mujeres a ingresar a carreras que antes eran exclusivos de los varones”, comentó Patricia Paulet, Subdirectora de las facultades de Ingeniería y Tecnologías en Idat y Zegel-Ipae. 

Una evidencia que la sociedad peruana sigue siendo machista se aprecia en la brecha salarial. Según el último reporte de empleo del INEI, a enero de este año el ingreso promedio mensual de los hombres se ubicó en 1873,3 soles y de las mujeres en 1340,5 soles; es decir, las mujeres ganan el 71,6% del ingreso de los hombres por un trabajo igual o similar al desempeñado por los varones.  

La brecha salarial solo evidencia las desigualdades a las que se enfrentan las mujeres, sin embargo, parte de dicho problema empieza desde la formación académica. A nivel global, según la UNESCO, menos del 35% de profesionales en las áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas son mujeres.  

En el ámbito local, según el Banco Mundial, Perú está en el lugar 65 de 114 países en el mundo en lo referido a la presencia de mujeres en carreras ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas. 

En la sociedad peruana los prejuicios y estereotipos continúan alejando a las niñas y mujeres de la ciencia y tecnología. Al respecto, Patricia Paulet Pérez, Subdirectora de las facultades de Ingeniería y Tecnología en Idat y Zegel Ipae, comentó que apenas el 0,47% del total de mujeres que estudian en ambos institutos eligieron carreras de la Facultad de Ingeniería. Similar panorama se aprecia en la Facultad de Tecnología en la que solo el 3,2% de las mujeres eligieron carreras de dicha facultad. 

Un panorama más alentador y que favorece la igualdad de género a nivel académico y profesional se aprecia en las carreras afines a negocios. Según Milagros Torres, Subdirectora de la facultade de Negocios en Idat y Zegel Ipae, aproximadamente el 86% del total de alumnos, en ambos institutos, que estudian dicha carreras, son mujeres.  

“La brecha salarial no es solo por falta de educación, sino promoción de la carrera. Hay sectores que han estado ligado al sector masculino, sin embargo, hay sectores como Ingeniería y tecnología donde las mujeres vienen demostrando que pueden liderar. Es importante que las empresas sigan atrayendo al talento femenino a dichos sectores”, comentó Paulet.  

De acuerdo al Ranking de equidad de género en las organizaciones, durante el 2021, IDAT se ubicó en el puesto 15 de un total de 233 empresas en todo el Perú que tiene una cultura de diversidad, inclusión y equidad. Y a nivel Latinoamérica ocupó el puesto 56.  

Según datos proporcionados por el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, en el Perú las mujeres constituyen el 50.3% de la población. Asimismo, el acceso de las mujeres al mercado laboral está creciendo a un ritmo acelerado en las últimas décadas, sin embargo, la mayoría de mujeres está en trabajos precarios y de baja calidad.  

“Promover   el   empleo   femenino   requiere prácticas     empresariales     inclusivas y políticas públicas inteligentes, así como una mayor articulación entre los dos sectores. No olvidemos que, según el FMI, si el empleo de las mujeres se equiparara al de los hombres, las economías serían más resilientes y el crecimiento económico sería mayor”, concluyó Torres.