¿Cómo impulsar la productividad en tus colaboradores a través de la educación

  • El reconocimiento al colaborador, a través de iniciativas educativas, asegura su crecimiento profesional y mejora su calidad de vida, aportando a la vez, mayor eficiencia, competitividad y mejores resultados a la empresa.

El papel de la educación es fundamental en el desarrollo humano, un proceso de expansión de capacidades con el fin de ampliar nuestras opciones y oportunidades. Esta semana se celebra el Día Internacional de la Educación, proclamado por la UNESCO, que impulsa priorizarla a través de la inversión en las personas, bajo esta premisa, se destaca el compromiso educativo de los empresarios para sus colaboradores.

En términos empresariales, la educación mediante la capacitación constante del capital humano, forma parte de la columna vertebral de una compañía. El objetivo base es aumentar el potencial de tu equipo y otorgarles más herramientas para desplegar su talento, convirtiéndose así, en un valor agregado para tu empresa.

Inversión en la planilla

Las empresas más competitivas y exitosas son las que deciden apostar en la formación y educación de sus equipos de trabajo, debido a que otorga beneficios a ambos lados. Involucrarnos en su preparación, los colaboradores lograrán un crecimiento profesional, aumento de satisfacción y con ello, una mejor calidad de vida. Como consecuencia, la empresa tendrá un mejor clima organizacional y mayor compromiso, obteniendo resultados sobresalientes.

Sin embargo, según el último Índice Global de Competitividad del Talento, Perú se encuentra rezagado en indicadores como Competencias profesionales y Retención de Talento, en comparación a otros países de América Latina como Chile o Colombia. Factores externos como las crecientes tensiones internacionales y nacionales, sumados a la informalidad y al poco interés del empresario en la inversión en programas de educación continua, influyen en esta cifra desalentadora.

Norberto Rossi, Chair de Vistage, manifiesta que: El empresario peruano es consciente de la importancia de tener un compromiso educativo con sus colaboradores, no obstante, solo una minoría realmente lleva esta responsabilidad adelante. Solo los más desarrollados y formalizados, logran implementar planes educativos que mejoran el bienestar emocional de su personal”.

Iniciativas educativas

El experto recomienda que, para identificar las iniciativas educativas más efectivas, primero hay que analizar el negocio e identificar sus fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas. Algunas están direccionadas a las necesidades específicas de la empresa, por lo tanto, estas se centran en reforzar habilidades requeridas, mientras tanto, hay otras que van a desarrollar comportamientos y actitudes en el colaborador.

De acuerdo a los recursos disponibles por parte de la empresa y a las necesidades identificadas en el personal, existen diferentes programas de educación como: tutorías con la supervisión de un miembro que posea más experiencia, certificaciones para una actualización constante o adquisición de habilidades para cada área de trabajo, los entrenamientos en la materia que se requiere como: ventas, marketing, entre otros, y por último, los cursos presenciales o en línea para obtener un aprendizaje adicional.

Mayor inclusión digital

Para afrontar un futuro tecnológico que exige cada vez más tener conocimientos en tecnología, siendo testigos que la innovación digital ha cambiado la naturaleza del trabajo, es necesario repotenciar las habilidades digitales en la fuerza laboral, para lograr una mayor competitividad y adaptación al nuevo entorno.

Según estudios periodísticos, el 61% de los empleos tienen la alta probabilidad de ser automatizados en el Perú. Por esta razón, el experto sugiere que la inversión en las personas en este aspecto, debe ser atendido con mayor urgencia. “La inclusión digital no corresponde solamente al área de tecnología, sino a todas las áreas de una organización; por lo tanto, dejó de ser una opción sino una necesidad básica para mantener el crecimiento y la competitividad de las empresas, y ponerse a la par con otros países más avanzados”, señaló Rossi.

Toda inversión en educación está conectada a un periodo de desarrollo, adaptación y crecimiento, por ello, los beneficios para la empresa se evidencian a largo plazo. Sin embargo, la satisfacción de los colaboradores al reconocer la preocupación de la empresa por su desarrollo, los alienta a crear un ambiente laboral amigable, establece mayor compromiso y dedicación en su labor, dando así, resultados eficientes a corto plazo.