Investigación ya documentaba condiciones sanitarias en granjas de huevos en el Perú

  • A inicios de este año, Compromiso Verde documentó en cuatro granjas del sur del país gallinas confinadas en jaulas, desechos acumulados y animales muertos dentro de las instalaciones de producción. Hoy, con la emergencia sanitaria por influenza aviar H5N1 declarada por SENASA, esas condiciones cobran una nueva dimensión de salud pública.

La bioseguridad en las granjas avícolas del Perú está hoy en el centro del debate público. El Servicio Nacional de Sanidad Agraria (SENASA) declaró emergencia sanitaria en todo el territorio nacional por 90 días calendario tras confirmar un brote de influenza aviar de alta patogenicidad H5N1 en aves de corral. En ese contexto cobra relevancia una investigación de campo realizada a inicios de año por Compromiso Verde, organización sin fines de lucro, que ya había documentado las condiciones en las que se producen los huevos que llegan a la mesa de millones de peruanos.

Lo registrado en fotografías y videos muestra una realidad que la industria alimentaria suele mantener fuera de la vista del consumidor y que, a la luz de la emergencia sanitaria vigente, adquiere una dimensión de salud pública.

Lo que documentó la investigación

El trabajo de campo abarcó cuatro granjas avícolas del sur del Perú dedicadas a la producción de huevos para el consumo nacional. La investigación buscó documentar cómo opera el sistema de producción en jaulas, una práctica que representa el 95% de la industria del huevo en el país.

En las cuatro instalaciones se registró la misma realidad: gallinas confinadas en jaulas, acumulación de desechos y, en distintos puntos, la presencia de animales muertos dentro de las mismas instalaciones de producción. No se trata de imágenes importadas ni de referencias del extranjero: son condiciones documentadas en el Perú.

Bioseguridad: por qué estas condiciones importan más que nunca

La influenza aviar se transmite, sobre todo, por el contacto con aves enfermas o muertas, sus secreciones y superficies contaminadas. Por eso las autoridades sanitarias insisten en la bioseguridad de los planteles como primera barrera frente al virus. La presencia de desechos acumulados y de animales muertos en espacios donde se producen alimentos es, según criterios sanitarios ampliamente reconocidos, un foco de riesgo para la contaminación por patógenos y un factor que puede debilitar esa barrera.

La investigación de Compromiso Verde no evalúa la presencia del virus en las granjas documentadas ni las vincula con el brote actual. Lo que pone sobre la mesa es una pregunta de fondo que la emergencia vuelve urgente: en qué condiciones sanitarias se está produciendo el huevo que consumen los peruanos, y qué tan preparado está el sistema de producción en jaulas para responder a un escenario como el que hoy enfrenta el país.

El hacinamiento, los desechos y los animales muertos en plena producción son lo contrario de la bioseguridad que el país necesita. Cuidar a las gallinas y cuidar la salud pública apuntan en la misma dirección», señaló Sandra Lopes, directora ejecutiva de Compromiso Verde.

Lopes agregó que «es preocupante que, frente a tanta evidencia sobre las condiciones de crianza en el país, empresas como los supermercados peruanos todavía no se hayan decidido a asumir un compromiso público de bienestar animal y a transparentar su cadena de suministro ante sus consumidores, aun cuando hablan de sostenibilidad».

Lo que el consumidor pide

Estas condiciones no solo contradicen lo que esperan los consumidores: también chocan con lo que la ciudadanía ya expresa con claridad. Una encuesta nacional de Ipsos, realizada en agosto de 2025, muestra que 7 de cada 10 peruanos consideran inaceptable el encierro de gallinas en jaulas que limitan sus movimientos en espacios reducidos para producir huevos. Y el 76 % de los limeños está de acuerdo en que los supermercados deberían informar de forma clara y visible si los huevos que ofrecen provienen de gallinas enjauladas.

Leídas juntas, la evidencia de campo y la emergencia sanitaria apuntan en la misma dirección: el Perú necesita enfrentar de fondo los problemas de bioseguridad en la crianza de aves. La investigación de Compromiso Verde documentó, meses antes del brote, las condiciones estructurales del sistema de producción en jaulas; la emergencia por influenza aviar muestra por qué esas condiciones importan. Bienestar animal y salud pública dejan de ser temas separados: proteger a las gallinas y proteger a las personas son parte de la misma tarea: evaluar hacia dónde debe avanzar la producción de alimentos en el Perú.


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