Infartos en aumento: el vínculo entre el exceso de peso y la salud del corazón
- Este 29 de setiembre se conmemora el Día mundial de corazón para crear conciencia sobre las enfermedades cardiovasculares. En este contexto, la obesidad no solo se relaciona con el peso: también puede afectar al corazón, los vasos sanguíneos, la presión arterial y el metabolismo.
- El Ministerio de Salud estima que más de 100 peruanos sufren un infarto cada día y alrededor del 30% fallece antes de llegar a un hospital. 3
Durante años, la obesidad se asoció principalmente con el peso o la estética. Hoy, la evidencia la reconoce como una enfermedad crónica que también puede comprometer la salud cardiovascular. En 2022, más de mil millones de personas vivían con obesidad en el mundo, cerca del 13% de la población global. Las proyecciones indican que, para 2035, alrededor de 1.900 millones de adultos —es decir, cerca del 25% de la población mundial— podrían verse afectados.[1]
En el Perú, las enfermedades cardiovasculares continúan siendo una de las principales causas de muerte y el infarto agudo de miocardio (IAM) representa una creciente preocupación de salud pública. Un análisis de los registros oficiales de SUSALUD encontró que la tasa nacional de IAM ajustada por edad aumentó de 22,8 casos por cada 100.000 habitantes en 2018 a 25,6 en 2023, equivalente a un incremento anual de 6,72%[2].
A ello se suma que el Ministerio de Salud estima que más de 100 peruanos sufren un infarto cada día y alrededor del 30% fallece antes de llegar a un hospital.[3] Este escenario cobra especial relevancia ante la elevada prevalencia de factores de riesgo cardiovascular en el Perú entre ellos el exceso de peso.
La prevención cardiovascular no se limita a quienes ya tienen un diagnóstico. No fumar, realizar actividad física, mantener una alimentación saludable y reducir el consumo de sodio y alcohol son algunas de las medidas que contribuyen a reducir el riesgo. No se trata necesariamente de realizar cambios abruptos, sino de incorporar hábitos que puedan sostenerse a largo plazo. Cuando existe sobrepeso, obesidad, diabetes u otras condiciones, las recomendaciones deben adecuarse a las necesidades de cada persona con la debida supervisión médica”, comenta el doctor José Carlos Sandoval, gerente médico de Adium Perú.
La relación con el corazón es especialmente relevante: se estima que dos tercios del exceso de mortalidad asociado a la obesidad son atribuibles a enfermedades cardiovasculares. [4] Por eso, especialistas advierten que problemas como hipertensión, colesterol elevado, diabetes tipo 2 o insuficiencia cardíaca no siempre deben analizarse como condiciones aisladas, sino como parte de una conversación cardiometabólica más amplia.
Cómo impacta la obesidad al sistema cardiovascular
La obesidad puede dañar el corazón y los vasos sanguíneos por varias vías conectadas entre sí. El exceso de grasa corporal, especialmente la grasa visceral, puede liberar sustancias inflamatorias y hormonales que favorecen el aumento de la presión arterial, alteran la respuesta del cuerpo a la insulina y elevan el riesgo cardiometabólico.
El cardiólogo Pedro Caravaca, especialista de la Unidad de Insuficiencia Cardíaca y Trasplante del Hospital Clínic de Barcelona, explica que estos mecanismos pueden afectar directamente al sistema cardiovascular. Cuando aumenta la grasa corporal, en especial la que se acumula alrededor de los órganos, también puede aumentar la liberación de señales que alteran el equilibrio de la presión arterial, el metabolismo y la inflamación.
La grasa también puede acumularse en zonas menos visibles, como alrededor del corazón y de las arterias. Allí puede favorecer inflamación, rigidez vascular y formación de placas que dificultan el paso de la sangre y con el tiempo desarrollar hipertensión, enfermedad coronaria, arritmias o insuficiencia cardíaca.
Investigaciones recientes han profundizado en cómo la obesidad puede afectar la estructura y función del corazón, incluyendo el papel de la grasa que rodea al órgano, la inflamación local y la rigidez cardíaca. Estos hallazgos refuerzan una idea central: el abordaje de la obesidad no debe medirse solo por la pérdida de peso, sino también por su impacto potencial en la salud cardiometabólica, siempre según la evidencia disponible, el perfil clínico de cada paciente y la indicación aprobada para cada tratamiento.[5]
Una enfermedad crónica que requiere tratamiento integral
Los consensos actuales, liderados por la Sociedad Europea de Cardiología, plantean un cambio de paradigma: la obesidad ya no debe verse solo como un factor de riesgo, sino como una enfermedad sistémica crónica y un objetivo terapéutico relevante para mejorar la salud cardiovascular y el pronóstico de vida.[6]
El tratamiento debe ser integral, individualizado y sostenido. Las intervenciones en el estilo de vida siguen siendo esenciales e incluyen nutrición, actividad física, manejo adecuado del sueño y apoyo psicológico. Cuando el perfil clínico lo requiere, el abordaje puede incorporar farmacoterapia aprobada y, en casos específicos de obesidad grave o complicaciones relevantes, procedimientos quirúrgicos. La decisión debe tomarse siempre con evaluación y seguimiento profesional.
[1] Ahmed SK, Mohammed RA. Obesity: Prevalence, causes, consequences, management, preventive strategies and future research directions. Metabol Open. 2025 Jun 14;27:100375. doi: 10.1016/j.metop.2025.100375.
[2] Hernández-Vásquez A, Vargas-Fernández R, Chacón-Díaz M. Tendencias en la epidemiología del infarto agudo de miocardio en el Perú: un análisis de los registros oficiales de SUSALUD. Arch Peru Cardiol Cir Cardiovasc. 2024;5:187-97.
[3] Ministerio de Salud. “Chequéate hoy, mañana y siempre”: más de 100 infartos se registran al día en el Perú [Internet]. Lima: MINSA; 2025 may 28 [citado 2026 ago 7]. Disponible en: https://www.gob.pe/
[4] Koskinas KC, Van Craenenbroeck EM, Antoniades C, Blüher M, Gorter TM, Hanssen H, et al. Obesity and cardiovascular disease: an ESC clinical consensus statement. Eur Heart J. 2024;45(38):4063-98.
[5] Nardin M, Mehran R, Oliva A, Kedhi E, Galasso G, Nardin S, et al. From obesity to cardiovascular disease: pathological basis and clinical implications. Am J Med. 2026;000:1-12.
[6] Koskinas KC, Van Craenenbroeck EM, Antoniades C, Blüher M, Gorter TM, Hanssen H, et al. Obesity and cardiovascular disease: an ESC clinical consensus statement. Eur Heart J. 2024;45(38):4063-98.
Descubre más desde Zoom Empresarial
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
