Cuidados para la piel, nuestra principal barrera contra virus y bacterias


La piel, el órgano más extenso del cuerpo, es nuestra primera y mejor defensa frente a las agresiones externas. Con sus tres capas principales epidermis, dermis y tejido subcutáneo, establece una sofisticada estructura multitarea que realiza un gran número de funciones esenciales para nuestro bienestar general.

La principal función de la piel es actuar como barrera, protegiéndonos de bacterias, virus y daños solares. La doctora Sisi Cuadra, del Centro de Medicina Estética de la Clínica Ricardo Palma, nos explicará el funcionamiento de este órgano y los cuidados que debemos tener.

La dermis mantiene el equilibrio de fluidos en el cuerpo y previene la pérdida de humedad, cuando es necesario. Además, regula la temperatura corporal conservando el calor ante el frío y transpira para refrescar el cuerpo cuando se calienta. También, protege el organismo frente a los agentes agresores externos.

CUIDADOS: En primer lugar, debemos reconocer que parte de mantener una buena calidad de vida es practicar hábitos saludables tanto externos como internos. Aquí te mencionamos las claves:

·         Mantenernos hidratados bebiendo agua, por lo menos dos litros diarios.

·         Llevar una nutrición saludable, rica en vitaminas antioxidantes, proteínas y carbohidratos.

·         Además, mantener un peso ideal con un IMC (Índice de masa corporal) adecuado, evitando de esta manera enfermedades como la hipertensión, diabetes, enfermedades hepáticas, entre otras.

·         Tener buena calidad de sueño es indispensable para la regeneración celular y la producción de melanina “nuestra hormona de la juventud”.

·         Una ducha con agua fría activa la circulación y estimula la producción de glóbulos blancos, reforzando el sistema inmune.

TIPS:

·         Limpiarse la cara dos veces al día

·         Aplicarse crema hidratante 

·         Cuidar de manera especial el contorno de los ojos

·         Usar un buen bloqueador solar de acuerdo a tu tipo de piel

Realizarse tratamientos estéticos preventivos es una buena opción para potenciar el sistema de defensa de nuestra piel y prevenir el envejecimiento prematuro. Entre estos se aconsejan: una buena limpieza facial profunda al mes, toxina botulínica cuando iniciemos con las arrugas dinámicas, plasma rico en plaquetas, tratamientos de bioestimulación del colágeno con nutrientes esenciales que va necesitando la piel a través de los años, ya que dejamos de producirlos con el paso del tiempo.